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Derroche municipal

Hace un tiempo que comentaba en este blog la iniciativa "350" dirigida a concienciar de la necesidad de reducir las emisiones de CO2, causantes en gran parte del efecto invernadero, hasta ese límite de seguridad de 350 ppm. En nuestro pueblo la conciencia sobre la problemática medioambiental no ha llegado a sus dirigentes municipales. Al menos eso se desprende de la actitud que mantienen con el alumbrado que permanece encendido de manera innecesaria. Esta es la imagen que podíamos presenciar esta mañana a las 8 y media en una de las calles del pueblo.




Pero el problema no es sólo en la iluminación de las calles que permanece innecesariamente encendida a plena luz del día. Desde hace mucho tiempo, el parque periurbano permanece completamente iluminado, con todos sus focos encendidos durante TODA LA NOCHE. Si, si, tal y como suena, hasta que amanece. Uno puede pasar a las 2, las 3, las 6 de la mañana y se encuentra con un parque periurbano, todavía sin terminar (aunque va para dos años que está inaugurado), iluminado completamente... todos los días de la semana,... 365 días al año. ¿Para qué tanta luz sin ser utilizado el parque? ¿Por qué ese derroche energético? ¿Quienes son los usuarios del parque tan trasnochadores? ¿El Ayuntamiento de Almodóvar no paga esa electricidad? ¿La producción de esa electricidad no contamina? ¿Qué piensan de esto los cucos y cucas que son los que al final pagan la factura?

El dispendio no acaba aquí. La iluminación del castillo de Almodóvar, propiedad privada de un señor particular, la pagan todos los cucos. Es un reclamo muy llamativo hacia nuestro pueblo y quizás el Ayuntamiento considere su rentabilidad turística al pagarle la factura de la luz al dueño. La imagen del castillo iluminada aparece imponente por las noches desde toda la comarca. Si venimos desde el oeste, puede divisarse nada más salir de Palma del Río, en la recta de El Carrascal. Los que se aproximan a Córdoba por la autovía de Andalucía distinguen a lo lejos el cerro con la cumbre iluminada nada más pasar El Carpio. Y bajar desde Guadalcázar ofrece también una preciosa vista del castillo iluminado desde otro ángulo. Pero ¿no sería razonable que el contador de la luz se detuviera a una hora prudencial? ¿Por qué no apagar esa iluminación a primeras horas de la madrugada? ¿Qué turistas, visitantes o conductores ocasionales percibirán el anuncio publicitario de Almodóvar un miércoles a las 4 de la madrugada? ¿o un lunes a las 6 de la mañana? ¿de verdad que no le duele a nuestra alcaldesa ese gasto y la contaminación que conlleva?


Un uso racional de los recursos energéticos permite un desarrollo sostenible y el frenado de las emisiones contaminantes responsables del cambio climático en el planeta. La responsabilidad ecológica debe estar en todos nosotros, y sobre todo en los dirigentes políticos que nos gobiernan. Junto a esto nos encontramos conque los gastos del derroche en el alumbrado público los asume el pueblo, pues es el Ayuntamiento el que los paga. Un Ayuntamiento endeudado, como el nuestro, que no asume medidas de contención del gasto en electricidad en plena crisis económica.

Un numero para recordar: 350

Las iniciativas para concienciar a la población de la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para frenar el calentamiento global son múltiples y diversas. Parece que la población empieza a ser sensible al tremendo desastre que puede suponer dicho fenómeno climático provocado por el abuso energético que los humanos estamos haciendo con las fuentes no renovables de energía, sobre todo con las de combustión de materias fósiles (petróleo y derivados, gas natural, carbón) y con la sistemática reducción de sumideros de dióxido de carbono como pueden ser los bosques o Amazonia mediante incendios o con una salvaje deforestación.

La que presento y a la que me sumo, es una campaña muy llamativa basada en el número 350. Esa es la concentración máxima de dióxido que debería haber en la atmósfera expresada en partes por millón (ppm). En la actualidad, parece que los datos científicos apuntan a que estamos llegando a las 385 ppm de CO2 en la atmósfera encontrándonos en una zona peligrosa. Es posible reducir las emisiones y tratar de no sobrepasar nunca ese límite de 350 ppm que el científico James Hansen propuso como límite de la zona de seguridad.

Como una imagen vale más que mil palabras ahí dejo el siguiente vídeo... por cierto sin ninguna palabra, todo a base de imágenes o iconos, donde se explica en qué consiste el proyecto 350: 0 palabras 90 segundos.



Se puede conseguir más información en castellano en la página http://350.org/es