En esta casa hay cabida para toda la Humanidad
En este lugar serán siempre bien recibidos todos los seres que tengan el honor de visitarnos
Llama, no dudes que te abriremos
Esta casa está abierta para todo el que quiera pasar
La casa sin fronteras ni barreras para amar
Si decides entrar no dudes que serás bien recibido
No importa tu raza, religión o condición social, sólo tu, el que crees ser es con el que queremos estar
La casa abierta
Hoy me he encontrado con este precioso regalo al llegar a casa... al llegar a "La casa abierta". Porque así es como la han bautizado. Un bautizo cristiano con una hamsa judeo-musulmana y una inscripción en árabe: ad-dar al-maftuj. Todo ello reunido en un bonito guadamecí que mi amigo, Rafa Varo ha elaborado con su buen hacer de artesano cordobés. Ese es el resultado, el sutil destilado de un hermoso brainstorming en el que ha participado mucha gente.
El guadamecí
es la piel de carnero, metalizada con finas hojas de plata u oro, bruñidas, grabadas, ferreteadas y ricamente policromadas. El nombre procede del árabe "wad al masir" que significa cubierta vegetal de vivos colores. Aunque el término también pudiera tener su origen en la ciudad libia de Ghadamés.
Contiene un grabado en forma de mano (mano de Fátima o mano de Miriam) llamado jamsa (el nº 5 en árabe) o bien khamsa, hamsa o chansa. Es utilizado por musulmanes y judíos como talismán o amuleto, aunque su origen pudiera ser púnico o incluso más antiguo aún. Estaba asociado al culto a la diosa Tanit (el equivalente cartaginés de la diosa fenicia Astarté). En la desembocadura del Guadalorce se han encontrado restos arqueologicos de un antiguo poblado fenicio entre los que se ha hallado una Tanit
En resumen, todo un ejemplo de sincretismo andaluz que se completa con la inscripción en árabe, "ad-dar al-maftuj" , "la casa abierta" el nombre que le han puesto a nuestra casa.
Gracias, Pastori (y todos tus cómplices)
El guadamecí
Contiene un grabado en forma de mano (mano de Fátima o mano de Miriam) llamado jamsa (el nº 5 en árabe) o bien khamsa, hamsa o chansa. Es utilizado por musulmanes y judíos como talismán o amuleto, aunque su origen pudiera ser púnico o incluso más antiguo aún. Estaba asociado al culto a la diosa Tanit (el equivalente cartaginés de la diosa fenicia Astarté). En la desembocadura del Guadalorce se han encontrado restos arqueologicos de un antiguo poblado fenicio entre los que se ha hallado una Tanit
En resumen, todo un ejemplo de sincretismo andaluz que se completa con la inscripción en árabe, "ad-dar al-maftuj" , "la casa abierta" el nombre que le han puesto a nuestra casa.
Gracias, Pastori (y todos tus cómplices)