
Pero claro, de eso hace ya medio año y las bandas sonoras, una vez acabada la carrera, no han sido repuestas. Es más, las que había en otros lugares se han ido "perdiendo" progresivamente y de manera misteriosa. Por ejemplo, las de las casas baratas, que me dice un pajarito que las quitó cierto conductor indignado al comprobar que no podía circular a la velocidad que a él le gustaba sin chafarse el faldón de su magnífico "buga tuneao tope molón". Ante el obstáculo cívico que el Ayuntamiento colocó para evitar males mayores, no dudó en llevarselo una noche dejando el hueco ante la pasividad de la alcaldesa y de los municipales que saben quien fué el autor del atentado. Él recuperó así su pista de pruebas donde marcar neumáticos, soplar por el doble escape y airear las melodías "canis" conque nos deleitan estos amables convecinos, puro respeto y comprensión hacia el prójimo. Los alumnos y alumnas del instituto han recuperado también la incertidumbre de si en una de las veces que tienen que cruzar (pues la acera al instituto es intermitente, si si intermitente, de derecha a izquierda según se sube) se toparán con el vecino de marrás, comprensivo, cívico y solidario "cabalgando en su máquina" a toda leche.
Hoy he podido comprobar como han ido desapareciendo las que había en la subida de la calle Alcalde Manuel Alba, pasado el antiguo instituto y poco antes de llegar a los colegios. Ha sido interesantísimo, pues he podido seguir la evolución del "desbande" conforme ha avanzado el día. Ya de noche, el carril que sube estaba por fín liberado de bandas sonoras, con lo que no existe ya obstáculo para alcanzar el paso de cebra de los colegios a 70 km/h o a 90 o a la velocidad que se le antoje al piloto de turno. ¡Guapamente!..., otro tramo recuperado. Pista libre. ¡Quitarse denmedio que sos voy a pillar!
Y en esas seguimos. El tráfico por el pueblo, hecho un desastre. El control por la Policía Local, inexistente. El Ayuntamiento mirando para otro lado y desoyendo las quejas de los que pedimos que con el dinero de nuestros impuestos se nos garantice seguridad y bienestar. Eso sí, caballitos pijos, perolitos populares y demás monsergas... que no falten. Como diría Fernandito el "sosio": ¡Ojú que cosa mas mala!
P.D. Me ha dicho mi prima que los vecinos del Naranjal y la Alberquilla están que trinan también con el tráfico... cachienlamar... a la cola que está sola, y paciencia, mucha paciencia.
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